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Sin tratarse, 70 millones de litros de aguas residuales

(Primera Parte)

Diariamente 71 millones 151 mil 600 litros de aguas residuales son arrojados sin tratamiento a cielo abierto, en ríos, arroyos, y canales del municipio de Acapulco, que desembocan en la laguna, la bahía o el mar.

Estas aguas residuales vienen de once arroyos y riachuelos de las diferentes partes altas de Acapulco y se vierten -cuando no son consumidas por el suelo- principalmente en el río de La Sabana, la bahía de Santa Lucía y la laguna de Tres Palos.

Las diez plantas tratadoras con que cuenta la CAPAMA son insuficientes, debido a que en conjunto tan sólo tratan 101 millones, 649 mil 600 litros de aguas residuales.

Y es que al no darles tratamiento, estas aguas negras contaminan y dañan el medio ambiente, además de que representan un serio peligro para la salud pública de los habitantes y de los asentamientos humanos donde se carece de drenaje.

El origen de las

aguas residuales

En un trabajo de fondo, realizado por el área de Periodismo de Investigación, se encontró que cuando los asentamientos irregulares comenzaron a darse en las partes altas de Acapulco los pobladores empezaron a vertir sus aguas negras a cielo abierto o a depositar sus desechos en los arroyos y ríos, como es el caso del Camarón que baja desde Palma Sola y desemboca en la bahía de Santa Lucía, en el punto conocido como playa Tamarindos.

Sin embargo, en su trayecto el río del Camarón es contaminado también por las descargas de drenajes domiciliares que no están conectados a la red hidrosanitaria, por los negocios, así como por personas que utilizan el lecho del río para lavar todo tipo de vehículos automotores, agregando a las aguas residuales la contaminación con químicos, pues utilizan detergentes.

Pero este no es el único punto de expulsión de aguas negras, el arroyo de Aguas Blancas es otra corriente contaminante, ya que durante su cauce por avenida Ejido y su canalización en todo lo que comprende la llamada Òvía rápidaÓ -al igual que el del Camarón-, recibe descargas de líquidos sin tratar que desembocan directamente en el mar en la playa Hornitos, exactamente en el sitio denominado ÒEl ZombieÓ.

A esta cauda contaminante se anexa el arroyo de La Garita, el cual baja desde la parte alta del anfiteatro, arrastrando aguas residuales por la avenida Farallón hasta el punto conocido como la gasolinería de La Diana, donde vierte sus líquidos a la altura de la playa de El Morro, entre el hotel Emporio y Plaza Marbella.

Hay dos ÒbrazosÓ de agua más que provocan daños ecológicos, el primero desciende de la parte alta (Praderas) de Costa Azul y baja por el fraccionamiento del mismo nombre, a un costado del Centro Internacional Acapulco, hasta llegar al mar en el punto denominado playa del Cici.

El segundo de los ÒbrazosÓ, se ubica entre la colonia Icacos y Costa Azul, su afluente recorre parte de este asentamiento humano hasta llegar a Playa Icacos, entre el Bingo y el hotel Hyatt Regency.

Un arroyo más es el que baja de la colonia Nuevo Centro de Población, atraviesa las instalaciones de Pemex y se conecta al canal del Hyatt. Sin dejar de contar los arroyuelos que a lo largo de la carretera Escénica, desembocan en playa del Secreto y Guitarrón.

Otro factor de contaminación, son algunas residencias ubicadas en esta zona, aunque la mayoría cuenta con fosas sépticas, otras arrojan sus aguas sin tratar directamente a la bahía.

Otros cuerpos de aguas contaminados

Pero la contaminación por aguas residuales no sólo se da en la bahía de Santa Lucía, en la zona denominada como la periferia o conurbada de Acapulco, el problema es aun más grave, ya que el daño ecológico se hace a mantos de agua dulce.

Tales son los casos de la corriente que desciende de El Coloso, que va a dar a Piedra Roja y desemboca a la laguna de Tres Palos. Igual sucede con la bajada de aguas de la colonia Sinaí que pasa por El Quemado y vierte sus líquidos en el río de La Sabana, éste a su vez descarga de igual forma en la laguna de Tres Palos.

La misma situación se aprecia en el canal de Las Cruces, que del mismo modo que los antes mencionados, es contaminado en su trayecto con descargas de aguas negras de casas particulares. Este canal atraviesa a la altura del Panteón Municipal de Las Cruces y llega a Ciudad Renacimiento hasta la colonia Frontera, para mezclarse en el río de La Sabana.

Serio, el problema de aguas residuales

Sobre este problema y el daño severo que causa al medio ambiente, el profesor Saúl Flores, maestro en Ciencias y doctor en Gestión Ambiental por la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), con un diplomado en Auditoría Ambiental, explicó que las aguas residuales constituyen un importante foco de contaminación de los mantos acuáticos, por lo que es necesario que haya sistemas de depuración antes de desaguar, esto, con la finalidad de conservar los ecosistemas.

Precisó que las aguas vertidas con un alto contenido en elementos contaminantes, a su vez van a contaminar aquellos sistemas en los que son evacuadas. A la vez que detalló: ÒDel total de vertido generado por los focos de contaminación, sólo una parte será recogida en redes de saneamiento, mientras que el resto será evacuado directamente a sistemas naturalesÓ.

El también catedrático de la Unidad Académica de Ecología, a pregunta expresa de ¨cuál es el impacto en el medio ambiente cuando se arrojan aguas residuales a cielo abierto como lo hacen los asentamientos irregulares?, respondió:

- En primer lugar las aguas residuales que son arrojadas a las barrancas o a una área en donde pueda haber encharcamientos, genera entre otros aspectos malos olores y fauna nociva que se revierte en problemas de salud de la población, porque muchas de éstas llevan heces fecales.

- En comparación a otras partes (regiones o municipios) ¨qué tan difícil ha sido el manejo de las aguas residuales en Acapulco?

- No tendría datos precisos sobre esto, pero lo que si podemos ver es que en el estado de Guerrero, entre las ciudades en que tenemos una explosión demográfica y un crecimiento de manera anárquico como el de Acapulco, el problema es serio.

Clasificación de la

contaminación

en las aguas

Los tipos de contaminación en las aguas se clasifican según el factor ecológico que altere, aunque suelen afectar a más de uno de ellos. De acuerdo al maestro en Ciencias y doctor en Gestión Ambiental Saúl Flores, así como consultas a manuales sobre esta materia, en la contaminación física las sustancias que modifican estos factores pueden no ser tóxicos en sí mismos, pero modifican las características físicas del agua y afectan a la flora y la fauna acuática.

En la contaminación química los efluentes (organismos) cambian la concentración de los componentes químicos naturales del agua causando niveles anormales de los mismos.

Otros, generalmente de tipo industrial, introducen sustancias extrañas al medio ambiente acuático, muchos de los cuales pueden actuar en los organismos acuáticos y de la calidad del agua en general.

La contaminación por agentes bióticos se da por el efecto de la descarga de material biogénico, que cambia la disponibilidad de nutrientes del agua, el balance de especies que pueden subsistir.

El aumento de materia orgánica origina el crecimiento de especies heterótrofas en el ecosistema, que a su vez provoca cambios en las cadenas alimentarias.

Un aumento en la concentración de nutrientes provoca el desarrollo de organismos productores, lo que también modifica el equilibrio del ecosistema.

Insuficientes las plantas tratadoras

de aguas negras

De acuerdo a datos proporcionados por la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA), las diez plantas tratadoras de aguas residuales con que cuenta la paramunicipal son insuficientes en el municipio, así como también la red de drenaje.

Sobre las plantas tratadoras, el director de CAPAMA, Jesús Flores Guevara, expone que la planta de menor capacidad es la de Puerto Marqués, la cual trata tan sólo 10 litros de aguas negras por segundo. Seguidas por las planta tratadoras Vicente Guerrero, con 14 litros por segundo; la de Límite Sur, con una capacidad procesadora de 15 litros por segundo; la del Paso Limonero, que da tratamiento a 25 litros por segundo, además de las plantas El Tecnológico y La Jabonera, mismas que limpian cada una 40 litros de aguas residuales por segundo.

Se suman a las antes mencionadas, pero con mayor capacidad, la planta tratadora El Coloso, con 90 litros por segundo; después la de Renacimiento, con 237.50 litros por segundo y por último la de Aguas Blancas, con 675 litros por segundo.

Cabe mencionar que las dos plantas más grandes -Aguas Blancas y Renacimiento- no trabajan a su máxima capacidad, las razones, según refiere el director de la paramunicipal, son a causa de que la red de drenaje también es insuficiente.

Asentamientos irregulares, grandes contaminadores

El crecimiento anárquico en Acapulco debido a las invasiones que están a la orden del día, sobre todo en cada proceso electoral, trae como consecuencia desde la contaminación de las aguas hasta una mala imagen visual de la ciudad.

Esta situación se da en colonias donde se establecen muy por arriba de las capacidades de bombeo para llevar el agua potable. En el caso del drenaje, las partes más altas y con pendientes genera altos costos para que se lleve el servicio.

El también catedrático de la Unidad Académica de Ecología, Saúl Flores, da su opinión sobre el problema ecológico que generan los asentamientos irregulares, al respecto señala que eso trae consecuencias en el sentido ambiental, así como la incapacidad del Ayuntamiento para hacer frente a la demanda de servicios que se establecen en las zonas irregulares.

Asimismo, la carencia de servicios arroja como resultado que no se pueda aplicar sanciones conforme a la Ley de Ecología, debido a que las personas que llegan a ser multadas justifican su falta asegurando que el gobierno no les ha dado facilidades para evitar la contaminación, en este caso, el manejo de las aguas residuales.

El especialista ambiental agrega que los conflictos políticos también limitan que se lleven a cabo acciones para solucionar las problemas de contaminación, sin embargo, las autoridades deberían tener perspectivas claras de poder plantearse a futuro una serie de soluciones.

Saúl Flores comentó: ÒCreo que cualquier conflicto político debe de estar por encima de esa perspectiva que debe de tener la autoridad en la búsqueda de incertar en este caso -el municipio de Acapulco- la globalización y de búsqueda constante de certificar los serviciosÓ.

Por otra parte, el director de CAPAMA, Jesús Flores Guevara, manifestó que la Comisión Nacional del Agua (CNA) tiene registros exactos de los lugares en los que se carece del servicio del drenaje, además de los puntos en los que se vierten aguas residuales.

En las colonias irregulares en donde no hay servicio (de drenaje), Flores Guevara dijo que hay fosas sépticas y reconoció que hay aguas negras que se descargan en los canales pluviales, Òlos problemas que ocasionan son de salud pública porque las aguas residuales escurren por las calles y eso se convierte en un problema de contaminación ambientalÓ.

Tipos de aguas residuales

Las aguas residuales que provienen de los núcleos poblacionales de las partes altas, son principalmente aguas fecales, aguas de lavado doméstico, aguas de limpieza de calles, aguas de lluvia, así como otro tipos de desechos, como lo explica el catedrático de la UAG, Saúl Flores.

El ambientalista aseguró que las composiciones de las aguas que bajan dependerán de parámetros, tales como el número de habitantes, si hay industrias dentro del núcleo poblacional, entre otras.

Cabe mencionar que las aguas residuales industriales son aquellas -dijo- que proceden de cualquier actividad o negocio en cuyo proceso de producción, transformación o manipulación se utilice el agua. Son enormemente variables en cuanto a caudal y composición. Las aguas residuales más contaminadas son las que vienen de las zonas urbanas, además de que dicha contaminación es mucho más difícil de eliminar.

Sin embargo, destacó que en el caso de las aguas residuales industriales es más complicado, por lo que se requiere de un estudio específico para cada caso. Pero mientras sea mayor el número de agua que se suministre mayor será el número de carga de aguas residuales.

Saúl Flores precisó que la contaminación del agua es directa, influye sobre el ciclo del agua de dos formas distintas, directamente mediante extracción de las mismas y posterior vertido de aguas contaminadas, o bien indirectamente alterando la vegetación y la calidad de las aguas.

Por otra parte, de acuerdo a una investigación documental, la contaminación de los cauces naturales tiene su origen en tres fuentes: Vertidos urbanos, vertidos industriales y contaminación difusa, como lluvias, lixiviados, entre otros.

Entre los contaminantes que se pueden encontrar están los orgánicos compuestos, cuya estructura química está integrada fundamentalmente por carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno; los contaminantes mayoritarios en los vertidos urbanos y los vetados están generados en la industria agroalimentaria.

En los compuestos orgánicos, aceites y grasas, las cuales son altamente estables, inmiscibles con el agua, proceden de desperdicios alimentarios en su mayoría, a excepción de los aceites minerales que proceden de otras actividad, los inorgánicos, que son de origen mineral y de naturaleza variada, aparecen en cualquier tipo de agua residual, aunque son más abundantes en los vertidos generados por la industrial.

Los componentes inorgánicos de las aguas residuales estarán en función del material contaminante así como de la propia naturaleza de la fuente contaminante.

Los contaminantes habituales en las aguas residuales son las arenas, lo que se entiende a una serie de partículas de tamaño apreciable y que en su mayoría son de naturaleza mineral, aunque pueden llevar adherida materia orgánica. Las arenas enturbian las masas de agua cuando están en movimiento, o bien forman depósitos de lodos si encuentran condiciones adecuadas para sedimentar.

En el caso de grasas y aceites, esas sustancias de naturaleza superior, que al ser inmiscibles con el agua, van a permanecer en la superficie dando lugar a la aparición de natas y espumas.

Estas natas y espumas entorpecen cualquier tipo de tratamiento físico o químico, por lo que deben eliminarse en los primeros pasos del tratamiento de un agua residual.

El nitrógeno y fósforo tienen un papel fundamental en el deterioro de las masas acuáticas, su presencia en las aguas residuales es debida a los detergentes y fertilizantes, principalmente. El nitrógeno orgánico también es aportado a las aguas residuales a través de las excretas humanas.

Los agentes que originan las enfermedades -como la tifoidea diarrea, vómito, infecciones de garganta, entre otros- son organismos que pueden ir en mayor o menor cantidad en las aguas residuales y que son capaces de producir o transmitir enfermedades.

Consecuencias que acarrean los vertidos

En la investigación documental se pudo constatar que algunas de las consecuencias que traen consigo las aguas residuales son la aparición de fangos flotantes y sólidos en suspensión de gran tamaño, que al llegar a los cauces naturales dan lugar a la aparición de sedimentos de fango en el fondo de dichos cauces, alterando seriamente la vida acuática a este nivel, ya que dificultará la transmisión de gases y nutrientes hacia los organismos que viven en el fondo.

Por otra parte, ciertos sólidos, dadas sus características -indican las fuentes de investigadas- pueden acumularse en las orillas formando capas de flotantes que resultan desagradables a la vista y además, pueden acumular otro tipo de contaminantes que pueden llevar a efectos más graves.

Los documentos señalan que los organismos acuáticos precisan del oxígeno disuelto en el agua para poder vivir, estos se vierten en las masas de agua residuos que se oxidan fácilmente, bien por vía química o por vía biológica, se producirá la oxidación con el consiguiente consumo de oxígeno en el medio.

También se desprenden malos olores como consecuencia de la aparición de procesos bioquímicos anaerobios, que dan lugar a la formación de compuestos volátiles y gases.

El daño a la salud pública por los vertidos de efluentes residuales a cauces públicos, pueden fomentar la propagación de virus y bacterias patógenas para el hombre.